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  1. V Domingo del Tiempo Ordinario

    CAMINEO.INFO.- Hoy el evangelio “me obliga” otra vez a que os hable de la Palabra de Dios ante la maravillosa catequesis que hoy nos presenta San Lucas  sobre la Palabra.

     

    Hace dos domingos vimos con qué unción, con qué respeto, con qué veneración, el Pueblo de Israel vivía la proclamación del libro de la ley que se había hallado reconstruyendo el templo. Hoy el evangelio dice: “La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios”. El evangelista San Lucas remarca, resalta, la importancia de la Palabra de Dios para que nosotros le demos importancia en nuestras vidas. Nos hace bien imaginarnos la escena: Jesús rodeado de gente que quiere escucharlo, de tanta gente que tendrá que subir a la barca y desde allí enseñar. Imaginar una multitud escuchándolo nos ayuda a entender que también nosotros lo hemos de escuchar.

     

    Pero no acaba aquí la catequesis de Lucas sobre la Palabra: Hoy Jesús le dice a Pedro: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar”. Pedro contesta: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada”. Pero Pedro añade: “pero, por tu palabra, echaré las redes”.  Por tu palabra, porque confío en tu palabra, echaré las redes.

     

    Y la  palabra de Jesús resultó eficaz, la Palabra de Jesús produce lo que dice... La palabra de Jesucristo no es menos eficaz hoy de lo que era entonces. Tenia entonces una eficacia inmediata (lo hemos visto hoy) y hoy sigue teniendo la misma eficacia para producir cambios en nuestra vida espiritual y personal. 

     

    La Palabra de Dios es una actividad divina que produce infaliblemente efecto. Si Jesucristo me dice en el evangelio que “busque el último puesto”, “que ame a los enemigos”, o “que cargue con mi cruz…”, eso significa que Él me da una inclinación (unas gracias) para que busque el último puesto, …, …, De aquí la importancia de tener una gran cercanía a la Palabra de Dios, porque Dios actúa a través de la Palabra. La Palabra es una actividad divina, es una fuente de gracias.

     

    Pedro confía en la palabra de  Jesús ¿y nosotros?. ¿Cómo nos acercamos a ella?

     

    Cuando se dice que el evangelio es muy difícil hay que matizarlo porque no es así. Para un paralítico no es  fácil ni difícil andar, es imposible, pero cuando Jesucristo le dice “anda”, entonces puede hacerlo. Con el evangelio pasa lo mismo, no es fácil ni difícil que yo busque el último puesto, no es fácil ni difícil que ame a los enemigos, no es fácil ni difícil que cargue con gozo mi cruz,… Es imposible por mí mismo. Y posible con Jesús.

     

    No se puede hablar de que es fácil o difícil, es un don, una gracia que se recibe, en función de nuestra proximidad a la persona de Jesucristo. Demasiadas veces queremos vivir un cristianismo voluntarista (yo, mi voluntad, mi esfuerzo, mis capacidades) y no fundamentado en la transformación que el encuentro con Él opera en nosotros.

     

    Volvemos a la escena del evangelio: Pedro y sus amigos están toda la noche pescando y nada. Se pesca de noche, que es cuando los peces suben a la superficie, y de día bajan a las profundidades, y no se pesca. Y siendo de día, Jesús les dice que vayan a pescar.

    Nunca han pescado de día.

    Contradice todo lo que ellos, pescadores, saben de pesca.

    Se lo está diciendo un nazareno, Nazaret no está junto al mar, ni junto a ningún lago.

    Jesús no ha sido nunca pescador.

    Y a pesar de todo ello, Pedro obedece. Pedro, el impulsivo, el líder, obedece…

     

    Miremos de obedecer la Palabra de Dios, ¡probemos de llevar a cabo eso que nos propone! ¡¡Y veréis que funciona!!

     

    Y Jesús le dice: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Desde ahora en lugar de peces, pescarás hombres para introducirlos en la barca, símbolo de la Iglesia.

     

    En esta tarea: pescar hombres para introducirlos a la Iglesia. Nosotros no sabemos, yo el primero. Vamos con unos criterios que no funcionan. Si supiéramos, aquí estarían vuestros hijos, nietos, y amigos. Es Jesús quien sabe pescar, y quien nos ha de enseñar a hacerlo. A él nos hemos de dirigir, preguntar, implorar, cómo puedo “pescar” a… fulanito... Él es el gran pescador...

     

    De lo que estoy seguro, es que cuanto más cerca estemos de la Palabra, mejores pescadores seremos... que así sea...

  2. Vivir el ahora de Dios
    Aquel día en la sinagoga de Nazaret, Jesús se levantó para “poner en acto el sueño de Dios”. Allí se venía proclamando la palabra de Dios como promesa de futuro; “pero en boca de Jesús solo podía decirse en presente, haciéndose realidad: Hoy se ha cumplido”. 

    Tomando pie del Evangelio del día, Francisco ha pronunciado la homilía de clausura en la JMJ de Panamá. Sus palabras traen, para los jóvenes, la fuerza de una convocación que no admite demora. Así hace presente y eficaz la acción de Jesús que es el “Hoy” y “ahora” de Dios. 

    “Jesús revela el ahora de Dios que sale a nuestro encuentro para convocarnos también a tomar parte en su ahora de ‘llevar la Buena Noticia a los pobres, la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia en el Señor’ (cf. Lc 4,18-19)”. 

    “Este es –señala el papa Bergoglio– el ahora de Dios que con Jesús se hace presente, se hace rostro, carne, amor de misericordia que no espera situaciones ideales, situaciones perfectas para su manifestación, ni acepta excusas para su realización. Él es el tiempo de Dios que hace justa y oportuna cada situación y cada espacio. En Jesús se inicia y se hace vida el futuro prometido”.


    No siempre creemos

    En efecto, en Jesús, Dios se ha hecho carne, no solo hace 2000 años en Belén, sino ahora, porque Él sigue vivo y actúa y quiere vivir y actuar también por nosotros ahora. Ciertamente que, hoy como entonces, encuentra resistencias: “No todos los que allí lo escucharon se sintieron invitados o convocados”. “No todos los vecinos de Nazaret estaban preparados para creer en alguien que conocían y habían visto crecer y que los invitaba a poner en acto un sueño tan esperado. Es más, decían: “¿ Pero este no es el hijo de José?” (cf. Lc 4,22). 

    “También a nosotros –advierte Francisco– nos puede pasar lo mismo. No siempre creemos que Dios pueda ser tan concreto, tan cotidiano, tan cercano y tan real, y menos aún que se haga tan presente y actúe a través de alguien conocido como puede ser un vecino, un amigo, un familiar. No siempre creemos que el Señor nos pueda invitar a trabajar y a embarrarnos las manos junto a Él en su Reino de forma tan simple pero contundente”. 

    ¿Y por qué nos pasa esto? Por falta de fe. “Cuesta aceptar que ‘el amor divino se haga concreto y casi experimentable en la historia con todas sus vicisitudes dolorosas y gloriosas’” (Benedicto XVI, Audiencia general, 28-IX-2005). Así es, quizá porque estamos, especialmente en nuestro mundo occidental, pegados a lo material, un tanto “instalados” y despreocupados de la realidad concreta, de las necesidades de otros. 


    Dios es amor concreto

    Por eso, apunta el papa, “no son pocas las veces que actuamos como los vecinos de Nazaret, que preferimos un Dios a la distancia: lindo, bueno, generoso, bien dibujadito pero distante y, sobre todo, un Dios que no incomode, un Dios ‘domesticado’. Porque un Dios cercano y cotidiano, un Dios amigo y hermano nos pide aprender de cercanías, de cotidianeidad y sobre todo de fraternidad. Él no quiso tener una manifestación angelical o espectacular, sino quiso regalarnos un rostro hermano y amigo, concreto, familiar. Dios es real porque el amor es real, Dios es concreto porque el amor es concreto. Y es precisamente esta ‘concreción del amor lo que constituye uno de los elementos esenciales de la vida de los cristianos’ (cf. Benedicto XVI, Homilía 1-III-2006). 

    Es cierto. Cuando nos planteamos que Jesús es alguien así, Dios hecho carne real, concreta, aquí y ahora para mí también en otros, y en mí para otros, intuimos que tendríamos que cambiar. Y como nos resistimos a cambiar, preferimos “bajar” la realidad de Dios, los “sueños de Dios”, a nuestra realidad, a nuestros pequeños sueños de tejas abajo. “Querer domesticar la Palabra de Dios es tentación de todos los días”. 

    Esto puede pasar también con los jóvenes, dice Francisco, “cada vez que piensan que su misión, su vocación, que hasta su vida es una promesa pero solo para el futuro y nada tiene que ver con el presente. Como si ser joven fuera sinónimo de sala de espera de quien aguarda el turno de su hora”. Y los demás, ‘mientras tanto’, quizá les empaquetamos un futuro garantizado y bien asegurado como en un laboratorio. Pero eso es una ficción de la verdadera alegría y del amor. 

    “Y así –observa el papa–, con esta ficción de la alegría los ‘tranquilizamos’, los adormecemos para que no hagan ruido, para que no molesten mucho, para que no se pregunten ni nos pregunten, para que no se cuestionen ni nos cuestionen”. 

    “Y en ese ‘mientras tanto’ –prosigue– sus sueños pierden vuelo, se vuelven rastreros, comienzan a dormirse y son ‘ensoñamientos’ pequeños y tristes (cf. Homilía del Domingo de Ramos, 25-III-2018), tan solo porque consideramos o consideran que todavía no es su ahora; que son demasiado jóvenes para involucrarse en soñar y trabajar el mañana. Y así los seguimos procrastinando…”  

    “Y ¿saben una cosa?, que a muchos jóvenes esto les gusta. Por favor, ayudémosles a que no les guste, a que se rebelen, a que quieran vivir el ahora de Dios”. Vivir el ahora de Dios. Esa es la propuesta. 

    ¿Entonces qué podemos hacer, qué podemos proponer? ¿Cómo levantarnos, tambien nosotros: unos, los jóvenes, para entrar a ser protagonistas de “esta hora”; otros, para impulsarles y acompañarles?


    Crear canales y espacios para soñar despiertos

    El papa recuerda que el sínodo sobre los jóvenes ha señalado “la riqueza del intercambio y el valor de reconocer que nos necesitamos, que tenemos que esforzarnos en propiciar canales y espacios en los que involucrarse en soñar y trabajar el mañana ya desde hoy. Pero no aisladamente, sino juntos, creando un espacio en común. Un espacio que no se regala ni lo ganamos en la lotería, sino un espacio por el que también ustedes deben pelear”. 

    Por tanto, esta es la “hora” de los jóvenes: “Ustedes jóvenes deben pelear por su espacio hoy, porque la vida es hoy. Nadie te puede prometer un día del mañana. Tu vida hoy, es hoy. Tu jugarte es hoy. Tu espacio es hoy. ¿Cómo estás respondiendo a esto?” 

    Aún insiste con fuerza Francisco: “Ustedes, queridos jóvenes, no son el futuro. Nos gusta decir: ‘Ustedes son el futuro…’. No, son el presente. No son el futuro de Dios, ustedes jóvenes son el ahora de Dios. Él los convoca, los llama en sus comunidades, los llama en sus ciudades para ir en búsqueda de sus abuelos, de sus mayores; a ponerse de pie junto a ellos, tomar la palabra y poner en acto el sueño con el que el Señor los soñó”. 


    Pasión de amor que actúa

    Jesús convoca a los jóvenes, también hoy, aquí y ahora, para pedirles que confíen en Él. Es una cuestión de fe y de valentía: 

    “No mañana, ahora, porque allí, ahora, donde está tu tesoro está también tu corazón (cf. Mt 6,21); y aquello que los enamore conquistará no solo vuestra imaginación, sino que lo afectará todo. Será lo que los haga levantarse por la mañana y los impulse en las horas de cansancio, lo que les rompa el corazón y lo que les haga llenarse de asombro, de alegría y de gratitud”. 

    La pasión de Dios por los hombres es la que Jesús quiere contagiar a los jóvenes: “Podremos tener todo, pero, queridos jóvenes, si falta la pasión del amor, faltará todo. ¡La pasión del amor hoy! ¡Dejemos que el Señor nos enamore y nos lleve hasta el mañana!” 

    Los adultos con frecuencia nos cansamos, nos detenemos o al menos nos entretenemos. “Para Jesús –señala el papa– no hay un ‘mientras tanto’ sino amor de misericordia que quiere anidar y conquistar el corazón. Él quiere ser nuestro tesoro, porque Jesús no es un ‘mientras tanto’ en la vida o una moda pasajera, es amor de entrega que invita a entregarse” . 

    Así es el ahora de Dios, el amor de Dios: “Es amor concreto, de hoy, cercano, real; es alegría festiva que nace al optar y participar en la pesca milagrosa de la esperanza y la caridad, la solidaridad y la fraternidad frente a tanta mirada paralizada y paralizante por los miedos y la exclusión, la especulación y la manipulación”. 

    Por si acaso a alguien se le había ocurrido dedicarse a esperar tiempos mejores, Francisco concluye como ha comenzado: invitando a caminar con Jesús para hacer posible el sueño de Dios. Ese sueño que –como les dijo a los jóvenes en el encuentro inicial de esta Jornada– es Cristo: 

    “El Señor y su misión no son un ‘mientras tanto’ en nuestra vida, un algo pasajero, no son solo una Jornada Mundial de la Juventud, ¡son nuestra vida de hoy y caminando."
  3. Me sorprende nuestro mundo

    Cada día me sorprende más el mundo en el que vivo. La ola de generosidad y altruismo que ha mostrado el triste suceso del niño de Totalán me ha conmovido y alegrado el alma.

    También me alegra la preocupación de mucha gente por evitar el sufrimiento de los animales, el amor por las mascotas o el interés por preservar la biodiversidad de nuestro planeta.

    Severas leyes castigan a quienes maltraten a los animales, destruyan nidos o pongan en peligro la fauna y la flora de nuestros campos ya se trate del lince ibérico, la desaparición de las abejas, los incendios de nuestros bosques o las basuras que ensucian las aguas de fuentes, ríos, playas y mares, todo lo cual acredita que aumenta nuestro nivel de concienciación y nuestra calidad humana.

    Pero todo esto no cuadra con la indiferencia que muestra nuestra sociedad hacia la cruda realidad del aborto. Nos conmovemos por el dolor que pueda infligirse a los animales, casi hasta pretender que ninguno sea sacrificado y si hay que matarlos que se haga casi con anestesia, pero cien mil abortos al año, la muerte de personas que comienza a vivir en el vientre de su madre, no merece más atención  que la de sacarse una muela.

    Habrán visto que nunca se muestran los niños abortados, quemados o descuartizados, los fetos pasan de las manos del abortista (ser médico es otra cosa) a la picadora que convertirá todo en una pasta a destruir, restos de paritorio sin valor, salvo que haya partes que puedan aprovecharse con fines industriales.

    La más alta facultad concedida a las personas, como es la de transmitir la vida, queda reducida al ejercicio de una sexualidad sin responsabilidad que busca el placer por el placer. Luego pueden  inventarse las mil y una razones para no querer tener hijos que no pueden encubrir el egoísmo radical de preferir unas mascotas a un niño.

    Una vez eliminado Dios de nuestro horizonte nos creemos nuestros propios dioses para decidir cualquier cosa pero en realidad nos convertimos en esclavos de nuestros deseos, de nuestras pasiones, de nuestros vicios.

    La que creemos nuestra omnímoda libertad para decidir sobre nuestra vida sin tener que dar cuenta a nadie es el gran engaño de una sociedad que envejece sin remedio, que se va suicidando sin futuro.

    Resulta todo tan contradictorio que, por eso digo que estoy sorprendido del mundo en el que me ha tocado vivir, capaz de cosas estupendas y de cosas horribles, unos capaces de descubrir o inventar maravillas y otros que se revuelcan en el infierno de la droga, el sexo, la pornografía o el alcohol.

    Para los asesinatos de mil mujeres a manos de hombres se ha inventado el término “violencia de género” que nos golpea cada día desde todos los medios de comunicación, pero la violencia contra cien mil niños concebidos que se matan cada año antes de nacer solo se nos ha ocurrido la barbaridad de convertirlo en un derecho de la mujer del que puede hacer uso en cualquier momento. (En Nueva York hasta el día antes del parto)

    Si el recién nacido se encuentra en un depósito de basura se busca al culpable, si se deja en la clínica abortista no pasa nada, es que una mujer ha ejercicio su derecho a matar al inocente que fue concebido por placer.

  4. La pasión de María

    CAMINEO.INFO.-


    El linense Jesús Cortés Pendón miembro de la Primera Comunidad neocatecumenal de la Parroquia de la Inmaculada de La Línea de la Concepción, presenta su tercer libro POEMA FLAMENCO “LA PASIÓN DE MARÍA”.

     

    Un libro donde a través de bellas poesías se acompaña a la Virgen María durante la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. El autor que ya ha publicado dos obras para ayuda en la catequesis infantil y en la transmisión de la fe, se atreve con la poesía, pero desde una perspectiva catequética.

     

    Este libro, dice su autor, está concebido para ser representado, de hecho, el próximo 1 de marzo de 2019, el Palacio de Congresos de La Línea de la Concepción acogerá el estreno de esta obra.

     

    Para representar este espectáculo, Cortés se ha rodeado de grandes artistas de La Línea de la Concepción.

     

    En palabras del autor: “POEMA FLAMENCO “LA PASIÓN DE MARÍA” es una catequesis recitada al compás del flamenco donde la guitarra, el cante y el baile tocan el alma del espectador en un clima de oración. Una contribución a la Nueva Evangelización, quizás un nuevo Oratorio, un verdadero atrio de los gentiles donde se unan la fe y el arte para abrir un diálogo en el alma del espectador. “La Pasión de María” te hace contemplar de una manera sencilla el dolor de una madre que pierde a su hijo. ¡Qué dolor sentiría la Virgen María en la pasión de su Hijo! ¡Qué terrible desgracia la de una madre que pierde a un hijo! Con este libro quisiera acompañar a la Virgen María en el momento de la Pasión y a su vez quisiera que mis versos acompañaran hoy a tantos inocentes que sufren. Nuestro Señor Jesucristo aceptando la Pasión da respuesta al sufrimiento humano. Él nos trae la esperanza. Ojalá la lectura de estos versos sirva para acercar nuestro corazón al corazón de Cristo.”

     

    Esta obra que será editada por BENDITA MARÍA cuenta con la colaboración del sacerdote don Juan Enrique Sánchez Moreno, Delegado episcopal de Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Cádiz que en su prólogo escribe: “Jesús Cortés Pendón nos acerca a la Pasión de María; un poema flamenco, donde nos situamos en el misterio corredentor de la Santísima Virgen, contando para ellos con un fluida poesía, rica en referencias bíblicas, que muy posiblemente conformara la espiritualidad de Ntra. Señora. Vamos contemplando el sufrimiento y el dolor de María ante la Pasión de Jesús, seguidillas, tangos, soleas, tientos, verdiales, fandangos... distintos palos de flamenco que, como expresión del desgarro del alma andaluza, sirven como marco perfecto para los sentimientos de la Madre del Señor.”

     

    También cuenta la obra con el comentario de Don Manuel López López Secretario de la Delegación de Catequesis de la Diócesis de Cádiz y Ceuta que escribe: “Después de leer “La Pasión de María”. Una catequesis recitada, cantada y bailada, tengo que felicitar a Jesús Cortés por proporcionar al hombre de hoy esta obra poética sobre la Pasión de Nuestro Señor, desde los ojos de su Madre. Mostrando el sufrimiento de una Madre camino de la cruz, pero con la esperanza puesta en el Dios de la vida.”

    Como en ocasiones anteriores, los beneficios de esta obra irán destinados a colaborar con la evangelización.

     

  5. Más de 200 evangelizadores toman las calles de Ólvega, Soria, el primer fin de semana de febrero

    La iniciativa, promovida por la parroquia de Ólvega con la ayuda del Camino Neocatecumenal en Soria y Zaragoza, pretende llegar especialmente a los más alejados de la fe y de la vida de la Iglesia en el pueblo natal de Carmen Hernández Barrera, iniciadora del Camino Neocatecumenal junto a Kiko Argüello.

    Desde las 11:30 h. del sábado 2, y durante toda la mañana, se desarrolló la Misiónpopular, puerta a puerta, por las calles de Ólvega. Tras la comida continuó la visita a las casas mientras se proyectó un documental de Carmen Hernández en el Centro Social de la localidad. A las 19 horas se celebró la Eucaristía en el templo parroquial; algunos de los presentes dieron testimonio y animaron a participar en las catequesis para adultos que comenzarán dentro de pocos días en Ólvega.

    Ya por la noche, los jóvenes evangelizaron a los jóvenes por los bares de la localidad, «dándoles su experiencia y anunciándoles las próximas catequesis», según lo previsto desde la organización.

    Durante la mañana del domingo 3 se harán los anuncios de las catequesis en las Eucaristías de la parroquia, se rezarán Laudes en la Plaza Mayor de la localidad donde está ubicada la casa natal de Carmen Hernández y se continuará la evangelización por las calles y casas hasta la hora de comer.

  6. Un sueño llamado Jesucristo
    Francisco se ha encontrado con los jóvenes (cf. Discurso de apertura de la JMJ de Panamá, 24-I-2019) y les ha animado a ir adelante. “Ir adelante no para crear una Iglesia paralela un poco más ‘divertida’ o ‘cool’ en un evento para jóvenes, con algún que otro elemento decorativo, como si a ustedes eso los dejara felices. Pensar así sería no respetarlos y no respetar todo lo que el Espíritu a través de ustedes nos está diciendo”. 

    Al contrario: ir adelante para encontrar y despertar juntos “la continua novedad y juventud de la Iglesia abriéndonos siempre a esa gracia del Espíritu Santo que hace tantas veces un nuevo Pentecostés” (cfr. Sínodo sobre los Jóvenes, Doc. final, 60). Y eso solo es posible, como se ha vivido en el Sínodo, “si nos animamos a caminar escuchándonos y a escuchar complementándonos, si nos animamos a testimoniar anunciando al Señor en el servicio a nuestros hermanos; que siempre es un servicio concreto” 

    El papa sabe, y lo dice, que para muchos llegar hasta aquí no fue fácil. “ Venimos de culturas y pueblos diferentes (...), pero nada de eso impidió poder encontrarnos (...) y estar juntos, divertirnos juntos, celebrar juntos, confesar a Jesucristo juntos”.

     
    Un sueño grande: Cristo

    Esto es así porque “el amor verdadero no anula las legítimas diferencias, sino que las armoniza en una unidad superior” (Benedicto XVI, Homilía, 25-I-2006). He ahí –apunta el papa argentino– un criterio: saber distinguir “los constructores de puentes y los constructores de muros, esos constructores de muros que sembrando miedos buscan dividir y broquelear a la gente”. 

    Encontrarse –lo enseñan los jóvenes– no significa mimetizarse, ni que todos piensen lo mismo o vivir todos iguales haciendo y repitiendo las mismas cosas:. “Encontrarse es animarse a otra cosa, es entrar en esa cultura del encuentro, es un llamado y una invitación a atreverse a mantener vivo y juntos un sueño en común”. 

    Es este un sueño que no nos anula, sino que nos enriquece. “Un sueño grande y un sueño capaz de cobijar a todos. Ese sueño por el que Jesús dio la vida en la cruz y el Espíritu Santo se desparramó y tatuó a fuego el día de Pentecostés en el corazón de cada hombre y cada mujer, en el corazón de cada uno, en el tuyo, en el tuyo, en el tuyo, en el mío, también en el tuyo, lo tatuó a la espera de que encuentre espacio para crecer y para desarrollarse”. 

    Brevemente: “Un sueño, un sueño llamado Jesús, sembrado por el Padre, Dios como Él –como el Padre–, enviado por el Padre con la confianza que crecerá y vivirá en cada corazón”. Esta es la propuesta de Jesús: «Que os améis unos a otros Como yo os he amado, amaos también unos a otros En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros” (Jn 13, 34). 

    Así lo expresó Oscar Romero –uno de los santos patronos de esta Jornada, junto con Martín de Porres, Juan Diego, Rosa de Lima, José Sánchez del Río, María Romero Meneses, Juan Bosco y Juan Pablo II–: “El cristianismo es una Persona que me amó tanto, que reclama y pide mi amor. El cristianismo es Cristo» (Homilía, 6-XI-1977). 

    Y lo confirma Francisco: “Es Cristo, es desarrollar el sueño por el que dio la vida: amar con el mismo amor con que Él nos amó. No nos amó hasta la mitad, no nos amó un cachito, nos amó totalmente, nos llenó de ternura, de amor, dio su vida”.


    La seguridad de que somos amados

     
    Eso es lo que nos mantiene unidos: “la seguridad de saber que fuimos amados, que hemos sido amados con un amor entrañable que no queremos y no podemos callar, un amor que nos desafía a responder de la misma manera: con amor, que es el amor de Cristo que nos apremia (cf. 2 Co 5,14)”. 

    El de Cristo es una amor “que no aplasta, es un amor que no margina, que no se calla, un amor que no humilla ni avasalla. Es el amor del Señor, un amor de todos los días, discreto y respetuoso, amor de libertad y para la libertad, amor que cura y que levanta”. 

    Y sobre esa base, que sabe al “himno a la caridad” (cf. 1 Co 13, 1-13), les propone lo mismo que Pablo, y sobre todo lo mismo que Cristo, con palabras que ellos entienden bien: “No tengan miedo de amar, no tengan miedo de ese amor concreto, de ese amor que tiene ternura, de ese amor que es servicio, de ese amor que gasta la vida”. 


    Invitados a hacer posibles los sueños de Dios

    Ese sueño –la vida de Cristo en nosotros y en el mundo– es el que centra y resume los sueños de Dios. (Sueños que se hicieron posibles por la fidelidad de Maria y José).

    El ángel invitó a María a participar de ese sueño, más aún, a hacerlo posible. Y ella respondió con el lema de estas Jornadas de Panamá: «He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). 

    María –constata Francisco– se animó a decir “sí”. Se animó a darle vida al sueño de Dios. Y esto es lo que hoy nos pregunta, a los jóvenes –y a todos los demás que querríamos ser siempre jóvenes, y quién no– con las palabras y el acento del papa porteño: 

    “¿Querés darle carne con tus manos, con tus pies, con tu mirada, con tu corazón al sueño de Dios? ¿Querés que sea el amor del Padre el que te abra nuevos horizontes y te lleve por caminos jamás imaginados, jamás pensados, soñados o esperados que alegren y hagan cantar y bailar tu corazón?”
  7. IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

    Tres lecturas muy ricas. Una idea, una gracia, de cada

    lectura.

    Primera lectura: Cuando el Señor está en nosotros fijaros en qué nos convertimos: “En plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce”. Vale la pena imaginárselo. “Frente a todo el país, frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo”. ¡Con el Señor todo lo podemos!.

     

    Esto nos ha de dar mucha confianza, mucha paz... Venga lo que venga, con él lo podré. Con el Señor todo lo puedo.

     

    No es una autosugestión nuestra. Es Dios quien nos dice hoy, a cada uno de nosotros: “Hoy hago de ti una ciudad inexpugnable...”. Por esto, todo lo puedo, porque Él me da la gracia.

     

    La enfermedad, con él, puedo vivirla con alegría y paz.

    Las dificultades matrimoniales, con él sabemos que nos dará la luz y la sabiduría para tirar adelante.

    La incapacidad de perdonar, el rencor, con él sabemos que el perdón se abrirá paso...

     

    ¡Con el Señor todo lo podemos! “Plaza fuerte, columna de hierro, muralla de bronce...”

     

    Segunda lectura: Dice San Pablo: “Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; ...ya podría tener el don de profecía… podría tener fe como para mover montañas; …podría repartir en limosnas todo lo que tengo… si no tengo amor, de nada me sirve”. Se puede decir más fuerte, pero, no más claro. Lo que es importante no es lo que hacemos... sino el amor que ponemos en aquello que hacemos.

     

    Sacerdote, no se trata de tener la parroquia perfectamente organizada, se trata de hacerlo por amor y amando.

     

    Padres y madres, no se trata de que los niños vayan a la escuela, hagan los deberes, y aprendan buenos hábitos, sino que se trata de hacerlo por amor y amando.

     

    Abuelos, no se trata de ayudar mucho a los hijos con los nietos, sino de hacerlo por amor, y amando.

     

    “Si no tengo amor, de nada me sirve”, dice San Pablo.

    Se trata de ser paciente, bondadoso, humilde, generoso, y serlo con alegría. Hacerlo, y hacerlo amando.

     

    Decía la Beata Madre Teresa de Calcuta: “No estoy

    completamente segura de cómo será el cielo, pero sí sé que cuando muramos y llegue la hora de que Dios nos juzgue, él NO preguntará, ¿Cuántas cosas buenas has hecho en tu vida?, más bien preguntará, ¿Cuánto AMOR pusiste en lo que hiciste?”. “En esta vida no podemos hacer grandes cosas. Sólo podemos hacer pequeñas cosas con un gran cariño.”

     

    Tercera gracia. Contemplábamos domingo pasado como Jesús se presentaba como el Mesías utilizando la profecía del profeta Isaías (“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido… para anunciar el evangelio...”). Y hoy contemplamos cómo después de

    sentirlo lo rechazamos: sus palabras causan extrañeza y acaban diciendo: “¿No es éste el hijo de José?”.

     

    Es la primera escena en el evangelio de Lucas donde Jesús es rechazado. Por tanto, tiene un contenido pedagógico importante. Jesús aprovecha este rechazo para anunciar que será rechazado por el pueblo de  Israel. Y después pondrá el ejemplo de dos profetas, Elías y Eliseo, que han tenido que actuar fuera del pueblo de Israel porque el pueblo de Israel los rechazaba.

     

    Las palabras de Jesús les recordará que el pueblo de Israel casi siempre ha rechazado a todos los profetas, y esto provoca una gran indignación, hasta el punto de querer despeñarlo.

     

    Jesús viene a decir: “Estáis haciendo conmigo lo que habéis hecho con tantos profetas a lo largo de los siglos...”. Por tanto, la película de los acontecimientos

    es muy clara:


    • Jesús se presenta como profeta

    • Jesús es rechazado

    • Jesús dice que otros profetas ya han sido

    rechazados.

    • La gente se indigna y lo quiere matar.

     

    Es una escena fuerte. Jesús rechazado es una imagen impresionante.

    Lo quieren tirar por el precipicio … Viendo esta escena hemos de pedir que no lo rechacemos nosotros, que lo aceptemos totalmente … que nos de luz y sabiduría para no rechazarlo nunca .. Amen …

     

  8. Cita vocacional tras la JMJ del Camino Neocatecumenal: 700 chicos y 650 chicas dicen sí al Señor

    El Camino Neocatecumenal celebró este lunes 28 de enero en Panamá el habitual Encuentro Vocacional posterior a una Jornada Mundial de la Juventud. Asistieron a la cita unos 25.000 jóvenes. Cuando se les invitó a dar un paso y decirle "sí" a Dios para explorar una posible vocación sacerdotal, religiosa o misionera, salieron 700 chicos, 650 chicas y 600 familias.

    El grupo mayoritario de jóvenes en el encuentro era el de los procedentes de Centroamérica y el Caribe: más de 8.000. Desde Costa Rica se desplazaron finalmente unos 1.700, de Nicaragua 1.600. De El Salvador 1.200, de Honduras y Guatemala 1.550 y 300, respectivamente. Desde República Dominicana llegaron unos 250. Del mismo Panamá asistieron unos 3.400. Desde América del Sur participaron cerca de 4.600: de Brasil 2.230 jóvenes, de Chile 530, de Perú 260, de Colombia 320 y de Ecuador 710. De Argentina acudieron 125 jóvenes peregrinos, de Venezuela 120 y de Bolivia 155.

    Todos ellos se dieron cita en el Estadio Rommel Fernández a las 15 horas, en el mismo lugar en el que el Papa tuvo su encuentro final con los voluntarios de la JMJ el día anterior.
     
    Desde primera hora de la mañana, los jóvenes fueron llegaron progresivamente al estadio, y a pesar del calor sofocante, hicieron gala en todo momento de su alegría y entusiasmo, danzando y cantando.

    Con el obispo de Panamá y varios cardenales

    El equipo internacional del Camino, formado por Kiko Argüello, el P. Mario Pezzi y Ascensión Romero, fueron los encargados de guiarlo. Estuvo presidido por el arzobispo de Boston, el cardenal Sean O’Malley, quien forma parte del Consejo de Cardenales que asesora al Papa Francisco en el gobierno de la curia. Es, además, presidente de la Comisión para la Protección de los Menores de la Santa Sede.
     
    También estuvieron presentes el arzobispo de Ciudad de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, así como el cardenal José Luis Lacunza, de la diócesis de David.
     
    De España participaron el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Ricardo Blázquez Pérez; y el obispo auxiliar de Getafe, monseñor José Rico Pavés.
     
    De Brasil asistieron el arzobispo de Brasilia, cardenal Sergio Da Rocha y el de São Paulo, Odilo Pedro Scherer. El Nuncio de Su Santidad en Panamá, monseñor Miroslaw Adamczyk, también asistió junto a otros obispos del mundo.
     
    El obispo anfitrión, José Domingo Ulloa, afirmó a los jóvenes: “No me canso de repetir que la transformación de este mundo, de la Iglesia solo puede venir de ustedes, los jóvenes. Ustedes son el presente de la humanidad y de la Iglesia”, afirmó.

    Exhortación de Kiko Argüello: "sed uno y el mundo creerá"

    A continuación, Kiko Argüello realizó el anuncio del Kerigma. Este es un encuentro providencial y va a cambiar la vida de muchos de vosotros. Vuestra vida se va a transformar en una aventura: la aventura de ayudar a Jesucristo a salvar esta generación”, dijo refiriéndose a la posterior llamada vocacional.
     
    “Dios ha querido salvar el mundo a través de la necedad de la predicación. Necesitamos abrir el oído de esta generación. Cada vez que se escucha el kerigma se realiza nuestra salvación porque esta Buena Noticia explica algo que está sucediendo ahora mismo: la salvación de los hombres del infierno eterno”, señaló.
     
    “La salvación viene a través de la escucha. La Iglesia dice que la fe viene por el oído. Sin fe no se salva nadie”. El iniciador y responsable internacional del Camino lamentó que “la gente hoy no escucha porque tiene el oído cerrado. No le interesa nada de la religión, y por eso necesitamos abrir el oído de esta generación”.

    Jesucristo abrió el oído haciendo milagros, porque, si no, nadie creía lo que decía. Hay un momento en los Hechos de los Apóstoles en que los milagros cesan porque aparece el milagro moral más grande de la historia: la Iglesia, hombres poseídos del Espíritu mismo de Dios”. “Y dice Cristo: amaos como yo os he amado”.
     
    “Cristo nos amó cuando éramos sus enemigos. No tengas miedo de si tu marido es tu enemigo, o tu mujer, o quien sea. El Señor nos da el poder de amar al otro en una nueva dimensión, en la dimensión de la cruz”, añadió. “Jesucristo ofreció su vida por nosotros, y así también hacen los cristianos: ofrecen su vida por los enemigos”.
     
    Durante la predicación, Kiko afirmó que “los cristianos ofrecen su vida por el enemigo” y “Dios nos llama a ser perfectamente uno en Él”. “Los cristianos no se reservan nada, viven en el otro como uno, aman siendo uno, totalmente dados al Señor, porque ‘sed uno y el mundo creerá’. El mundo está esperando que aparezca el amor”.
     
    “Cristo ha vencido a la muerte para nosotros y nos ha dado a participar de su victoria sobre ella”, recordó.
     
    “¿Quieres salvar a los hombres del infierno, de la lujuria, del adulterio, de la avaricia, del odio, de la guerra?, ¿quieres ayudar a Jesucristo a que cambie a los hombres y les haga uno con Él”, preguntó a la asamblea. “Cristo nos quiere salvar a todos de la muerte y nos quiere hacer partícipes de su victoria, porque ¡Cristo ha resucitado!”. 

    Junto al sufrimiento de Centroamérica

    Antes de pedir vocaciones para el presbiterado, la vida consagrada y familias para la misión, el padre Mario Pezzi destacó que el Camino es un don inmenso del Señor. Muchos han sido bautizados, pero el “germen de vida eterna” que infunde queda como muerto. San Pablo VI, el 8 de Mayo de 1974, dirigiéndose al Camino dijo: “vosotros hacéis lo que la Iglesia primitiva hacía antes del Bautismo. Vosotros lo hacéis después. El antes o el después da lo mismo porque es importante hacerlo y es necesaria la iniciación cristiana”.
     
    “A través de Kiko y Carmen, y vuestros catequistas, el Señor os ha dado un Camino gradual y progresivo en el cual desarrollar y hacer crecer el germen del Bautismo que, por el Espíritu Santo, tiene unas fuerzas inimaginables, hasta llegar a una fe adulta en una comunidad”.
     
    A su vez, sostuvo que “hoy sobre todo, para los hermanos y las comunidades que os encontráis en situaciones de tribulación y de sufrimiento, es más que nunca necesario ser fieles a la celebración de la Palabra y de la eucaristía en comunidad, para ser iluminados y fortalecidos, para vencer las tentaciones de desánimo, y de dudar del amor de Dios, permaneciendo agarrados con mas fuerza al Señor, invocando constantemente su ayuda y consuelo. Todos estamos en este combate, día a día”.
     
    De cara a la llamada vocacional el P. Mario Pezzi destacó: “¿Qué puede haber más maravilloso que participar de la misión misma de Cristo? Participando de su poder de dar la vida a los que están muertos, dar el perdón a los que sienten el peso de sus pecados, de celebrar la eucaristía que nos hace pasar constantemente de la muerte a la vida”. “Si alguno siente la llamada de Dios al presbiterado, a la vida consagrada o a la evangelización, es un don que os hace el Señor. ¡No tengáis miedo!”, finalizó.
     
    Por su parte, Ascensión Romero recordó cómo en la JMJ en Santiago de Compostela “vi que la invitación de San Juan Pablo II a ser santo era el único camino para ser feliz”. “En el encuentro vocacional posterior en Zaragoza supe que el Señor me llamaba a seguirle como mi único esposo”.
     
    “He estado 25 años en Rusia anunciando el Evangelio y el Señor me ha consolado siempre. Me ha permitido ver incontables milagros, tanta gente que al escuchar el kerigma ha cambiado de vida. Dios es buenísimo y no os defraudará”, concluyó. 

    “Un verdadero canal de Panamá de la espiritualidad”

    Después de la llamada vocacional, ante la generosa respuesta de los jóvenes, el cardenal O’Malley concluyó el Encuentro con unas palabras de entusiasmo y de agradecimiento. Comenzó felicitando a Kiko por su 80 cumpleaños: “quiero darle la enhorabuena a Kiko porque el 9 de enero ha cumplido 80 años”.

    “Este hombre es como un verdadero ‘canal de Panamá’ espiritual por el cual han pasado muchas aguas y ha tocado a muchos católicos dormidos con las aguas bautismales que se han convertido en católicos renovados”, subrayó.

     El arzobispo de Boston también manifestó que “la conversión de Kiko ha permitido a su vez la conversión de muchísimas personas y estamos muy agradecidos por su vocación y por el Camino Neocatecumenal, que es una gracia especial para la Iglesia”.
     
    Kiko es un trovador de Dios como su patrón San Francisco, que con su música y arte ayuda a descubrir la belleza del amor de Dios presente en nuestras vidas. Pero lo mas importantes es la respuesta radical a su llamada a recibir a Jesús como discípulo”.
     
    A la disponibilidad de tantos jóvenes y familias a servir a Jesucristo, se unió la sorpresa de un espectáculo de fuegos artificiales que dio al encuentro un final de auténtica fiesta.

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